Una vez me emborracharon de amor, y llevo diez años de resaca.

Porque a veces empezar de cero es empezar desde un millón, y no se restar personas.

Nos iban a dar las seis, pero te estaba esperando desde las dos. Con un café muy dulce, un recuerdo amargo y tres prejuicios sobre nuestro futuro; Lágrimas, sexo por compromiso y una despedida por mensaje.

Daba igual el resultado, hay conversaciones que se pierden antes de empezar la partida, y pedía un descanso, sabiendo que ya estaba en jaque mate.
@Redry13